Sempre em produeix una sensació agredolça llegir els posts de Yoani des de Cuba. Aquest però es lleugerament optimista o almenys no tan pesimista com altres, fins i tot té final feliç, per en Carlitos: A propósito de las conversaciones migratorias entre Cuba y Estados Unidos que están ocurriendo hoy en La Habana.
"Carlitos llegó finalmente a Atlanta, después de intentar cinco veces cruzar el estrecho de La Florida. En dos ocasiones fue interceptado por los guardacostas norteamericanos y devuelto a la Isla. Guardó durante meses el sobre amarillo que ellos le dieron para que solicitara –de manera legal– una visa en la Sección de Intereses de Estados Unidos. Sin embargo, él prefería un camino más rápido para dejar atrás el cuarto que compartía con la abuela y el acoso de los policías de su barrio. Fue capturado también por la parte cubana, un 13 de agosto de hace tres años, cuando al bote se le partió la hélice y el viaje terminó en un calabozo en el poblado de Cojímar. Allí le pusieron una multa y desde ese día un agente vestido de civil comenzó a visitarlo para exigirle que buscara un vínculo laboral. Después de comprobar sus pocas dotes como marinero, este joven de 32 años logró irse a Ecuador, uno de los pocos países que aún no le exige visa a los cubanos. La nación sudamericana fue el trampolín para entrar a territorio estadounidense, donde hoy trata de comenzar una nueva vida. Dejó en manos de unos amigos el GPS que lo había ayudado en sus travesías y aquel formulario que nunca rellenó para pedir un visado humanitario. No se marchó hacia un determinado destino, sino que se fue espantado del cuarentón frustrado en que temía convertirse. Ni siquiera en sus días de mayor optimismo podía augurar que llegaría a tener un techo propio, ni un salario que le evitara desviar recursos del Estado para sobrevivir. Como tantos otros cubanos, Carlitos no ha podido esperar a que las promesas que nos hicieron cuando niños se materialicen. No quiso envejecer sentado en la acera frente a su casa, calmando su fracaso con alcohol y alguna que otra pastilla. Planeó todo tipo de escapadas, pero finalmente un tío pagó el boleto para que llegara a Quito con la ilusión de poder sacar después al resto de la familia. Todavía sueña con lanchas que se acercan en medio de la noche y lo llevan esposado hacia Cuba oliendo a salitre y a petróleo. Se desvela y mira alrededor, para comprobar que sigue en el pequeño apartamento que ha rentado junto a una amiga. “Balsero una vez, balsero siempre” musita, al tiempo que se acomoda la almohada e intenta soñar con tierra firme".
del bloc Generation Y
4 han dit.:
Un blog molt interessant, quan recordo els panegírics sobre Cuba que em vaig empassar i que encara algú ressuscita m'agafa una mena d'angúnia...
La Yoani és molt honesta i explica el dia a dia d'un cubà a l'illa, ho fa de manera senzilla però mol ben redactat i sempre és interessant donar-hi una ullada. De vegades tenen problemes com quan volien agredir uns manifestants pro-governamentals al seu company. Ah! el tinc referencia't a la columna de la dreta i com publica sovint sempre sol ser dels de dalt de tot.
Bon dia!
Un tema gens senzill... un "director d'orquesta" que no accepta que la seva feina va acabar fa molts anys..
i no plega ni estant malalt, atès ha delegat el poder en el germà petit que és més del mateix. I tu perquè ens més jove que jo Joana, però nosaltres varem viure la revolució socialista d'en Fidel i el Che amb una intensitat i una fe, que malauradament es va anar esvanint en veure en que s'anava i acabava transformant.
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