Segons el reportatge de Simón Usborne a The Guardian, “em van descriure un panorama d'alienació impulsat per la desinformació”. Les dades britàniques són contundents: els majors de 65 passen més de tres hores al dia a internet, i Facebook és, per a molts, l’única finestra digital. A Espanya, les xifres no van gaire diferents: el 83% dels majors de 65 a 74 anys utilitza internet de manera habitual, i Facebook és la xarxa reina entre els sèniors digitalitzats.
Quan a això s’hi suma el consum televisiu —més de cinc hores i mitja al dia, segons la Fundació Luca de Tena— el còctel és explosiu. Programació que simplifica, xarxes que amplifiquen, algoritmes que polaritzen. El resultat: una percepció distorsionada del món, sovint contrària als seus propis interessos materials i afectius.
Echevarría ho descriu amb una imatge poderosa: “Els vells boomers semblen lobotomitzats”. No es tracta del clàssic gir conservador de la maduresa, sinó d’un tomb total, una adhesió acrítica a discursos extremistes que contradiuen la seva pròpia biografia.
Els exemples que enumera són quotidians i inquietants: el veí que amb prou feines paga el lloguer, però defensa els propietaris; la neboda que evita l’escola pública; l’amic que es queixa de la sanitat mentre presumeix d’haver trampejat Hisenda; la velleta de missa indignada pels recursos destinats a migrants. Tots ells, diu l’autor, convertits en “cecs replicants” de discursos que no els beneficien.
El problema no és només polític: és comunicatiu. Les converses s’esfondren, els arguments desapareixen sota una pluja de dades dubtoses pescades al mòbil. La capacitat d’escoltar, matisar o comprendre l’altre s’erosiona.
El diagnòstic és dur, i el pronòstic, incert. La desinformació ha colonitzat una generació que va contribuir a construir la democràcia i que ara, en molts casos, es veu atrapada en un relat que la separa del món real i fins i tot dels seus propis fills i nets.
Un fenomen que, com advertia Usborne, ja trenca famílies. I que, com assenyala Echevarría, ens deixa amb una pregunta inquietant: com es repara una percepció del món quan el món que es percep ja no existeix?

Resulta que a todo el que sobrepasa la edad de jubilación, que ha trabajado toda su vida y cotizado cuarenta años largos, y ha podido comprarse un piso donde pasar la vejez, se le ataca inmisericorde desde todos los medios porque cobra igual que un joven que trabaja y además tiene piso de propiedad, sueño inalcanzable (de lógica) a una persona de 25 años, porque esos "viejos de hoy" tampoco podían soñar con un piso en propiedad a sus 25 años, y sólo a base de ESFUERZO, AHORRO y SACRIFICIO, pudieron ir poniendo peseta a peseta ladrillo tras ladrillo en un piso que hoy le es suyo, como suya es la jubilación conseguida tras más de cuarenta años de sacrificio a 48 horas semanales y montones de extra...muchas si cobrar todavía.
ResponEliminaA mi, las percepciones lúdicas y agilipolladas del momento me las trae al pairo cualquier comentarista que además canalice como relato el definir a voz de pronto como "desinformado" a cualquiera que defienda lo que le costó muchísimos años, y a muchos la vida, el haber llegado a lo de hoy.
Salut
Es un artículo de "fuego graneado a discreción", en donde me sobran las generalizaciones: boomer, lobotomizados, deriva política sobtada, alienación, desinformació ha colonitzat una generació, per hores de televisió i un consum acrític de xarxes socials...
EliminaNo molestan las observaciones, molestan las generalizaciones homogeneizadas. Esta generacion de la que habla, " boomers" designa a los adultos mayores o jubilados actuales. Es una generación asociada socialmente con la estabilidad económica, la cultura del trabajo tradicional y la adaptación gradual a las nuevas tecnologías, y son los que llenan las neveras a sus hijos, cuidan a los nietos, pagan la entrada de los pisos que se compran y además lo hacen sin pedir nada a cambio.
Con ciertas entradas, ciertos periodistas, ciertas afirmaciones gratuitas, no tengo porque tener piedad.
Ahhh, no voto VOX, pero tampoco me siento representado por Sánchez. El mio murió, y si hoy estuviera vivo se cagaría en todo.
salut
No va desencaminat Simón Usborne a The Guardian, Miquel. Quants de la nostra generació veuen només Telecinco o la sexta, i tenen problemes davant el caixer automàtic, del que s'acusa des de The Guardian als boomers, només cal veure a deriva que ha sofert Felipe González.
EliminaA tall d'inventari, sota de casa hi ha la plaça Jonqueres els bancs (si està bastant fresquet) s'omplen d'avis que arreglen el món, i clar com la majoria sordeja criden força, i per això des de casa se sent ben ve el que diuen.
Avui, un avi li deia a un altre: Oye Juan, ¿pa ver el eclipse por la tele habrá que ponerse gafas de esas?. Aquest és el nivell.
Salut
Si vas a l'enllaç amb vermell et sortirà l'article d'Ignacio Echevarria a CTXT, passa que és molt llarg i jo ho he resumit.
EliminaEstos jovenes ,no entienden que los viejos tambien nos sentimos atraidos por las nuevas tecnologias.Como siempre criticando que podemos ser manipulados,porque van en contra de sus ideas politicas.Que ingenuos,si un viejo vota a VOX, sus motivos y experiencias tendra.Hay que respetarlo
ResponEliminaSaludos
No tan jóvenes, Echevarría es nacido en 1960, y tanto él como Ousborne, no van contra nada ni contra ideas políticas, se limitan a informar sobre unos estudios que se han realizado, y el que no lo quiera ver o entender que no lo entienda.
EliminaLa realidad de los boomers en general es la que describen, nos guste o no.
Saludos.
En los boomers, como en todas las generaciones, los hay de todas las ideas y de todos los colores. Acaso tú te identificas, con lo que dice el escrito
ResponEliminaNo del todo pero hay muchos que si salen retratados, la mayoría, diria yo.
EliminaMala cosa dedicar tanto tiempo a lo mediático, tan poco fiable y harto viciado. Como a los mayores no le dediquemos más tiempo a la lectura imaginativa y provechosa aviados estamos. Viviremos el resto de nuestros ideas bastante perdidos y sumamente amargados.
ResponEliminaQuien vota al ente que cita Car lo que tendrá es un bagaje de ignorancia, suficiente razón para que recoja algún día lo sembrado si ese ente controlara un Estado. Claro que igual les gusta y descubre que siempre han vivido en un pensamiento oscuro (pónganse apelativos adjuntos si se quiere) y que eso fue lo suyo; triste.
Leed a Pérez Galdós y sabréis quién mató a Prim.
No entiendo que ciertas palabras se desfiguren y digan otra cosa. Tendré que comentar siempre solo en el blog en castellano.
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