Els recents atemptats de les Rambles a Barcelona i Cambrils han fet aflorar una inquietant pregunta. Què pot portar a tot un grup de nois aparentment integrats en la seva societat a cometre aquests actes de violència indiscriminada?, lluny del soroll mediatic-polític, Joseba Achotegui intenta analitzar, saber, entendre els motius que poden haver portat a aquests jóves a convertir-se en terroristes, en un entorn en el qual aparentment s'havien integrat. No l'he traduit, sabem idiomes. Oi?, ja hem vist que s'ha d'anar en compte a l'hora de traduïr, no sia que escriguis: Nota: Irak, 31 d'agost.

Los recientes atentados de las Ramblas en Barcelona y Cambrils han hecho aflorar una inquietante pregunta. ¿Qué puede llevar a todo  un grupo de chicos aparentemente integrados en su sociedad a cometer estos actos de violencia indiscriminada?

Una de las respuestas a esta pregunta muy difícil de responder proviene de la perspectiva psicológica y psicosocial.  Desde esta perspectiva podemos hablar de factores de riesgo, que son las condiciones que favorecen que se puedan dar estas conductas violentas, unos factores que son como el caldo de cultivo que posibilita  que surjan estas conductas 

Partiendo de mi experiencia de  más de 30 años  en el área de la salud mental de los inmigrantes en el Hospital de Sant Pere Claver,  en  la zona del puerto de Barcelona, y recogiendo lo que estas personas me dicen,  poniéndoles voz, puedo decir que me plantean los siguientes puntos considero que son factores de riesgo relevantes desde la perspectiva de la salud mental. 

1. Una identidad más compleja e inestable y más fácilmente manipulable. Los hijos de los inmigrantes tienen una identidad ampliada, han de combinar la identidad de la cultura de los padres con la de la sociedad de acogida, con modelos culturales, en algunos casos muy diferentes. Un proceso que no es fácil cuando se añaden otros factores de riesgo, como veremos a continuación. Los menores inmigrantes viven entre las dos culturas. Sabemos que tienen más problemas psicológicos que sus padres porque se mueven en un terreno menos firme emocionalmente.  Y las circunstancias que favorecen la exclusión, la marginación,  dan  lugar  a que el duelo migratorio  se prolongue a través de las generaciones, dificultándose los procesos de integración e interculturalidad. 
Ante esta  identidad inestable es más fácil que estos chicos sean víctimas de procesos sectarios que les dan una identidad sólida y firme y les reaseguran emocionalmente. 

2. Sienten que forman parte de una juventud precarizada, con un futuro aún más complicado que el de los jóvenes de origen autóctono. Si ya los jóvenes autóctonos padecen la precariedad, los inmigrantes tienen más fracaso escolar, menos estudios,  lo que se relaciona con peores trabajos y salarios. La integración se resiente en este contexto. Ellos me dicen: cuántos altos cargos del gobierno,  directores de instituto, directores de empresa  son marroquíes? De suyo, ninguno de los 12  chicos de esta célula estaba en la universidad cuando un porcentaje relevante de chicos autóctonos de su edad sí van a la universidad. Si  los hijos de los inmigrantes se hallan en una situación de inferioridad es que tenemos un problema.
Por otra parte sabemos que la denominada “crisis” ha afectado mucho más a los inmigrantes. Así, tenemos el dato de que el 36% de los desahucios ha afectado a los inmigrantes siendo el 18% de la población, o que hasta el 50% de la población inmigrante ha llegado a estar en paro al inicio de este período que estamos viviendo . 

3. La integración de estos chicos es más difícil en un modelo social narcisista, basado en la emoción y la intuición, que son mucho más fácilmente manipulables que la razón. Estos chicos con una identidad en crisis son muy sensibles a que se les plantee que en el grupo de tipo sectario van a ser superiores a los demás  chicos que viven en una sociedad corrupta, viciosa, inferior.    
                                                             
4. La existencia del racismo, aunque en España es menor que en otros países europeos. Por suerte aún en España decir que se es racista queda mal, a diferencia de en otros países europeos. Pero, aún así,  en España  un tercio de los inmigrantes señala que ha sufrido racismo. Un estudio reciente  mostraba cómo  enviando el mismo curriculum, si se ponía en el  remite  que la persona tenía  un apellido autóctono viviendo en el centro de una ciudad lo llamaban para entrevistarle 75 veces, pero si la persona tenía un apellido árabe  vivía en un barrio lo llamaban 14 veces. ¡ Con el mismo curriculum¡
Catalunya tiene un 7% de la población que es musulmana y se quejan de la discriminación que sufren porque las mezquitas son con frecuencia lonjas o garajes, de que no hay  minaretes, lo que les hace sentir que su cultura es de segunda división.
También en este sentido podemos preguntarnos por qué ninguno de los 12 chicos del comando tenía una pareja autóctona.  Ese es un buen indicador de integración.

5. Tener una autoestima más baja.  En relación a estos aspectos varios estudios han mostrado que los inmigrantes y las minorías tienen la autoestima más baja que la población autóctona, como consecuencia de sentirse  con frecuencia excluidos  y verse menospreciados socialmente. Obviamente esta situación les hace más manipulables por procesos sectarios que les ofrecen una identidad superior con un modelo supremacista

6. La existencia de un neocolonialismo occidental que genera guerras que dan lugar a un gran sufrimiento en los países de origen de los inmigrantes.

Obviamente esta situación tiene una gran repercusión emocional, especialmente en los jóvenes que están viviendo un complejo proceso de construcción de la identidad cultural. 
He señalado de  modo muy esquemático, algunos aspectos psicosociales relevantes, a tener en cuenta en el gran debate que debemos plantearnos como sociedad, sin negar que se han hecho importantes esfuerzos para la integración de los inmigrantes, antes hechos tan graves como los que hemos vivido estos días. Pero ha de quedar muy claro que desde una perspectiva psicosocial no podemos hablar de causas, porque en este caso, muchos de estos problemas psicosociales los padecen otros colectivos de inmigrantes que no dan lugar a conductas violentas. Estamos hablando de factores de riesgo, de circunstancias que incrementan las posibilidades de que se dé una conducta. Nos queda por tanto un largo camino para comprender y dar repuesta  a esta terrible realidad de los atentados que hemos vivido hace unos días.


Salud mental en tiempos difíciles
- Joseba Achotegui
- diario publico.es