Aquest article no ha estat escrit per una intel·ligència artificial, encara que sembla que tampoc l'ha redactat una intel·ligència natural. Per respecte a la 'qualitat literària' del text, no l'he traduït, no fos que es perdés la  seva profunda essència.

"En el fútbol, lo que de verdad importa es meter más goles que el rival. Si no lo haces, pierdes. O, en el mejor de los casos, empatas. España fue incapaz de hacer un gol, tampoco recibió ninguno y, por eso, el resultado fue de 0-0.

Comenzó el Mundial de fútbol para España. Por primera vez, el Mundial se celebra en tres países. Algunos equipos se verán obligados a recorrer más de 10.000 kilómetros solo en la fase de grupos. El número de selecciones pasa de 32 a 48 y será este el Mundial de mayor duración de la historia. El precio de las entradas es el más elevado desde que existe el campeonato. Generarán más ingresos que cualquier otro y algunos, más preocupados por estas cuestiones que por el balón, estarán muy contentos. Veremos si los que somos aficionados al fútbol podemos disfrutar como ellos, sobre todo en los partidos de la primera fase. Tengo más que serias dudas de que eso vaya a ser así, pero no me sumo a los que piensan que muchos partidos van a provocar el mismo interés y entusiasmo que algunos de la liga turca. Yo creo que hay que pensar en positivo, así que disfrutemos del Mundial.

Ciñéndonos a lo estrictamente deportivo, resulta obvio que España no inició su andadura con muy buen pie. Esperábamos otra cosa y, desde luego, otro resultado. La selección de Cabo Verde, dicho sea con todos los respetos, no es el Brasil del año 70, ni nada que se le parezca. Mucho físico, mucha fe y poco fútbol. El partido no pasará a los anales de la historia del fútbol, ni por bueno ni tampoco por malo. No hay muchas cosas que destacar en el debut de la selección. Tuvimos muchas oportunidades, fuimos mejores que Cabo Verde, pero no hubo acierto ni goles. Los delanteros no tuvieron su día, pero yo estoy convencido de que pronto lo tendrán.

Ahora nos espera Arabia Saudí. No hay que perderle el respeto a ningún rival, pero lo normal es que España saque el partido adelante sin mayores problemas. Esto nos tranquilizará a todos y evitará que algunos comiencen a darle instrucciones al seleccionador, algo que, por otra parte, solo les servirá para perder el tiempo. Es evidente que no las va a leer y hará muy bien.

Yo soy optimista. Cualquier otra cosa no sirve absolutamente para nada. Recuerdo que, cuando ganamos el Mundial de 2010, perdimos el primer partido con Suiza y recuerdo que no hace mucho tiempo ganamos el primer partido por 7-0 y luego nos eliminaron en octavos. Así que les digo a todos ustedes: vendrán tiempos mejores, disfrutemos del Mundial y no nos enfademos si algo no nos gusta. No sirve absolutamente para nada. Apoyemos a la selección, es uno de los pocos instrumentos de unión entre españoles que tenemos hoy en día. Y necesitamos esa unión, puesto que los que tienen la obligación de hacerlo han apostado por lo contrario, por dividirnos. Mala cosa, mal asunto


                                                       Así fue (o no)Mariano Rajoy EL DEBATE