La perplexitat és un estat de suspensió temporal de la nostra ment quan succeeixen fets o circumstàncies que no sabem com qualificar. L’actuació del jutge Juan Carlos Peinado en la seva instrucció contra Begoña Gómez, la dona del president del Govern espanyol, causa cada vegada més perplexitat. Res no és previsible en aquesta investigació penal, i les seves actuacions no tenen paral·lelisme amb altres casos. La perplexitat màxima en aquesta vida la produeix qui ha perdut el rellotge, la seva regla de mesurar i el diapasó, afirmava el dramaturg Alfred Jarry. La situació es complica quan qui camina sense aquest equipatge és qui ha d’impartir justícia. Ignacio Escolar, director d’Eldiario.es, escrivia que no hi ha res en la instrucció que sigui gaire normal: ni els terminis, ni les formes ni els procediments. Peinado va obrir el cas amb quatre retalls de diari que li van presentar una sèrie d’organitzacions d’extrema dreta, com Manos Limpias o Hazte Oír, i el partit Vox. Va desestimar dues investigacions de la Guàrdia Civil que sumaven més de dues-centes pàgines, on s’afirmava que no havien trobat res que pogués ser delictiu. Va decretar el secret de sumari sense donar trasllat a l’acusada Begoña Gómez. Ha canviat la condició d’un empresari i un rector de testimonis a investigats sense una base sòlida. Tampoc no va traslladar a Gómez l’ampliació de la causa sobre la qual pensava preguntar-li al jutjat. I ha citat el president del Govern central com a ciutadà per fets no relacionats amb el seu càrrec. Les irregularitats s’acumulen, les incongruències preocupen. Tal com està portant la investigació el jutge, es pot pensar que ens trobem davant una causa política contra Pedro Sánchez, a través de la seva esposa. La prova del nou és la insòlita citació al president, que li permet a Peinado portar dimarts el seu circ a la Moncloa, quan Sánchez té el dret a no declarar contra la seva dona i quan, en tot cas, havia demanat de fer-ho per escrit. La dreta d’aquest país viu sota la consigna aznariana de què qui pugui fer alguna cosa, que la faci. Però el que no és aconsellable fer és el ridícul pensant en fer història. La justícia no s’ho mereix, i aquest país, menys. - Màrius Carol a la vanguardia.com
«Cielo como plumaje de codorniz», de Li Ch’ing Chao
-
Versión de Carlos Manzano de la traducción de Kenneth RexrothEl sol helado
se alza en silencio aTravés de la ventana cerrada.Las hojas de otoño van
cayendo...

7 Comentaris
falta la "escopeta", o sea, la suegra, o sea, el Puchi, y ya tamos todos...Y falta la pregunta del millón, aquella tan buena que decía así:
ResponEliminahttps://youtu.be/cuVBEBi5klU?si=TyESN6NR6u3BmADc
Tas loco u que: Aquests del vídeo són menys pallassos que els de la política.
ResponEliminaMi querido FRANCESC, este es otro de esos art. preparados a gusto del comensal .. ; )
ResponEliminaPara empezar, nunca se ha decretado el secreto de sumario en este asunto, la defensa se hizo la sueca pudiendo haber tenido acceso a todas las querellas y ampliaciones, tal cual ha tenido acceso todo hijo de vecino ( pero su estrategia está clara desde le minuto 1, prepara “la vía de la indefensión y vulneración derechos fundamentales” para usarlo en vía de recurso, una estrategia lícita por otra parte, pero sobre actuar y tirarse en brazos del victimismo, tal cual hacen, a lo mejor resulta contraproducente… o no, a la vista está de que renta, cuando la gente escribe estas cosas : ) Los plazos son los que son porque ni este juez ni nadie los puede alterar más allá de lo que se puede. No ha desestimado ningún informe de la Guardia civil, porque están ahí y forman parte de la instrucción, si un día hay juicio, serán parte de la prueba junto con el resto de diligencias que se practiquen .. En definitiva, nada es tan raro, ni tan extraño como algunos se empeñan en dibujar. La preplejidad suele atacar a quienes o no saben, o no quieren saber o se suman a la sobreactuación gubernamental en este asunto… si este juez se pasa de frenada, tranquilos todos que le pararán en seco y si no, es que a lo mejor actua a su saber y entender, que no tiene por qué ser a gusto de los perplejos : ) Un abrazo!
Ya se ha pasado de frenada, ya ha prevaricado, todo eso acabará en nada, eso si el objetivo se habrá cumplido, interrogar al presidente del Gobierno en la Moncloa, aunque no sea como Presidente, sino como esposo de Doña Begoña. Además, sobre lo único que Peinado podría investigar (y es una cuestión de ética) está en manos de la Justicia Europea, él no tiene ninguna causa más, aunque se las vaya inventando sobre la marcha. Desde luego, yo Sánchez, esposo de Begoña, en la Moncloa este señor no entra. Porque en la Moncloa reside el Presidente del Gobierno, no el esposo de Begoña, que es al que pretende interrogar, y encima con una abogada de Vox. Un abrazo!
ResponEliminaMe pregunto yo,qué pasa si va a declarar este hombre,es qué es más que cualquier mortal,que come y defeca como los demás. No entiendo que un jubilata como tú o como yo nos preocupemos o estemos perplejos, porque vaya en coche con aire acondicionado,se siente 5 minutos,diga buenas y a casa.
ResponEliminaSaludos y no te preocupes,que no pasa nada.
Si pasa, y mucho, pero como diría el filósofo Jose María García, el tiempo, este juez insobornable que da y quita razones, pronto dictará sentencia, y el Juez Peinado, saldrá trasquilado. ¡o NO!
ResponEliminaSaludos cordiales.
Para que no te preocupes,el índice de felicidad español ,ha bajado en el mandato de Sánchez (la curva),jejeje,que cosas,si lo dudas,se lo preguntas a la IA de Google,que de eso sabe mucho.
ResponEliminaSaludos