Un cop vaig aconseguir fer-me un lloc al món editorial, la meva primera decisió va ser escriure a Club Editor i proposar-li una nova edició de la traducció al castellà de l'obra. Volia que la coberta mostrés part de l'imaginari bizarro del llibre, que lluís els colors i algunes escenes clau del text. A més, desitjava escriure un postfaci on pogués explicar al lector les raons per les quals aquesta obra podria convertir-se en una de les seves novel·les preferides. L'editorial em va donar total llibertat. I el llibre va sortir tot just fa una setmana.
Us deixo part del postfaci, que recomano que llegiu abans d'endinsar-vos a la novel·la, ja que té esperit de pròleg.
“La cascada torrencial de imágenes y alegorías impactantes es inolvidable. En torno a una sola de esas imágenes podría construirse una gran novela. Es generosa Rodoreda sirviéndonos tantas metáforas en un solo libro, y tantas frases inmisericordes que sacuden con inmensa fuerza: como cuando un hombre mayor le dice a un niño que le gusta ver morir a la gente, o cuando el mismo joven asume que el viento, al salir de sus pulmones, se alegra de abandonar el estorbo que él mismo le supone. Escribe Rodoreda que la muerte es el lugar donde no se sabe qué son las cosas, y que hay cuevas rojas y blancas como la boca de un enfermo, y que los árboles tienen un corazón duro que han de sacar para enterrar a los muertos en sus troncos. Es un texto angustioso. Pero, a veces, las obras artísticas que nos muestran la profundidad del abismo de la muerte, del barranco al que se orienta nuestra insulsa existencia, provocan un efecto contrario: hacen que, tras observarlas, nos inunde una sensación muy grata por estar todavía vivos.
Tanta vida te debemos, Rodoreda”

Es uno de los libros de mi gusto, la plaza del diamante, de cuando leía. Coincide con un punto de descanso de cuando me meto por Gracia en bici. Me siento en un banco y babeo, se me va el tiempo pensando en otros tiempos, en otras personas, en sus problemas de otros tiempos
ResponEliminaSaludos
Lo que me ha interesado es la pasión de Uclés por ella y por su obra.
EliminaQuién no se enamora de esta palomita, tan vulnerable
ResponEliminaLa palomita era de armas tomar, en cualquier sentido.
EliminaLeed de Rodoreda "La muerte y la primavera". Magistral.
ResponEliminaDe ella havla Uclés en su escrito en la vanguardia, asi empieza el artículo: Cada cierto tiempo La mort i la primavera resurge con fuerza, como animal que hiberna. Rodoreda lo escribió entre 1961 y 1963, y lo dejó dormir. Aparentemente, lo retomó entre 1981 y 1983. Aunque no hay evidencia sólida de esto último, personalmente deduzco por sus declaraciones que así fue. Pero falleció en la primavera de aquel último año, sin ver publicada su novela más iconoclasta y adelantada a su época. Fue en 1986 que Núria Folch, casada con el escritor y editor Joan Sales —abuelos de Maria Bohigas, quien timonea en la actualidad el Club Editor, casa de la obra de Rodoreda— publicó por primera vez esta novela
EliminaLa Mercè Rodoreda és un pou l'aigua del qual mai no s'acaba. Sempre descobreixes matisos nous. Sempre et fa diferent, llegir-la.
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